miércoles, 28 de diciembre de 2016

Elegía

ELEGÍA




(En Orihuela, su pueblo y el mío, se
me ha muerto como del rayo Ramón Sijé,
con quien tanto quería.)

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.

Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumento.
a las desalentadas amapolas

daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofes y hambrienta.

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.

Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.

Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera

de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irán a cada lado
disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.

A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.


martes, 15 de noviembre de 2016

TE ESPERO

Te espero cuando la noche se haga día,
suspiros de esperanzas ya perdidas.
No creo que vengas, lo sé,
sé que no vendrás.
Sé que la distancia te hiere,
sé que las noches son más frías,
Sé que ya no estás.
Creo saber todo de ti.
Sé que el día de pronto se te hace noche:
sé que sueñas con mi amor, pero no lo dices,
sé que soy un idiota al esperarte,
Pues sé que no vendrás.
Te espero cuando miremos al cielo de noche:
tu allá, yo aquí, añorando aquellos días
en los que un beso marcó la despedida,
Quizás por el resto de nuestras vidas.
Es triste hablar así.
Cuando el día se me hace de noche,
Y la Luna oculta ese sol tan radiante.
Me siento sólo, lo sé,
nunca supe de nada tanto en mi vida,
solo sé que me encuentro muy sólo,
y que no estoy allí.
Mis disculpas por sentir así,
nunca mi intención ha sido ofenderte.
Nunca soñé con quererte,
ni con sentirme así.
Mi aire se acaba como agua en el desierto.
Mi vida se acorta pues no te llevo dentro.
Mi esperanza de vivir eres tu,
y no estoy allí.
¿Por qué no estoy allí?, te preguntarás,
¿Por qué no he tomado ese bus que me llevaría a ti?
Porque el mundo que llevo aquí no me permite estar allí.
Porque todas las noches me torturo pensando en ti.
¿Por qué no solo me olvido de ti?
¿Por qué no vivo solo así?
¿Por qué no solo....


viernes, 5 de agosto de 2016

NO ES QUE MUERA DE AMOR



NO ES QUE MUERA DE AMOR

No es que muera de amor, muero de ti.
Muero de ti, amor, de amor de ti,
de urgencia mía de mi piel de ti,
de mi alma, de ti y de mi boca
y del insoportable que yo soy sin ti.

Muero de ti y de mi, muero de ambos,
de nosotros, de ese,
desgarrado, partido,
me muero, te muero, lo morimos.

Morimos en mi cuarto en que estoy solo,
en mi cama en que faltas,
en la calle donde mi brazo va vacío,
en el cine y los parques, los tranvías,
los lugares donde mi hombro
acostumbra tu cabeza
y mi mano tu mano
y todo yo te sé como yo mismo.

Morimos en el sitio que le he prestado al aire
para que estés fuera de mí,
y en el lugar en que el aire se acaba
cuando te echo mi piel encima
y nos conocemos en nosotros,
separados del mundo, dichosa, penetrada,
y cierto , interminable.

Morimos, lo sabemos, lo ignoran, nos morimos
entre los dos, ahora, separados,
del uno al otro, diariamente,
cayéndonos en múltiples estatuas,
en gestos que no vemos,
en nuestras manos que nos necesitan.

Nos morimos, amor, muero en tu vientre
que no muerdo ni beso,
en tus muslos dulcísimos y vivos,
en tu carne sin fin, muero de máscaras,
de triángulos oscuros e incesantes.
Muero de mi cuerpo y de tu cuerpo,
de nuestra muerte ,amor, muero, morimos.
En el pozo de amor a todas horas,
inconsolable, a gritos,
dentro de mi, quiero decir, te llamo,
te llaman los que nacen, los que vienen
de atrás, de ti, los que a ti llegan.
Nos morimos, amor, y nada hacemos
sino morirnos más, hora tras hora,
y escribirnos y hablarnos y morirnos.




jueves, 26 de mayo de 2016

El Encuentro

El Encuentro

Soñando entre vientos de otoño
Y sol derramado
entre amarillos y sudor
Entre sueños cansados
y anhelantes suspiros,
Tu camino
se encuentra con el mío
Encrucijada de sentimientos,
Horizontes que se diluyen
a lo lejos
Y un par de miradas al azul,
aborregado de nubes.
Tus luceros,
miran mi universo
Penetran
hasta el último átomo
del pensamiento
Soy tuyo
Como el mundo al universo
Como la luz al día
Como la oscuridad
a mis noches
Beber en las inmensidades
de mi desierto
De tu cáliz,
el amor que me has negado
Y dejar que el silencio
en un bocado
Devore mis entrañas
alocado
Como olas
de un hermoso sueño
Piedras de río
en el camino
Cantando
el paso de las corrientes
Árboles lloran en sus nidos
La caricia del viento
Y en la ventana...
Y tu imagen de otro mundo,
como un grito
Surges de mis sueños
como el sol de mediodía
Te regalo mis ojos,
llorosos de esperanza
Por tu amor silente
y misterioso
Con música de Mozart
y Réquiems de tristeza
Déjame extinguirme
en tu respiración de camino
Hacia mi destino final
Dejándome tras de mi...
Y no volver a ser el mismo de antes
Nunca......

jueves, 18 de febrero de 2016

Misterio

MISTERIO




Si tu alma pura es un broche

que para abrirse a la vida

quiere la calma adormecida

de las sombras de la noche;


si buscas como un abrigo

lo más tranquilo y espeso,

para que tu alma y tu beso
se encuentren sólo conmigo;



y si temiendo en tus huellas

testigos de tus amores,

no quieres ver más que flores,
más que montañas y estrellas;



yo sé muchas grutas, y una

donde podrás en tu anhelo,

ver un pedazo de cielo
cuando aparezca la luna.



Donde a tu tímido oído

no llegarán otros sones

que las tranquilas canciones
de algún ruiseñor perdido.



Donde a tu mágico acento

y estremecido y de hinojos,

veré abrirse ante mis ojos
los mundos del sentimiento.



Y donde tu alma y la mía,

como una sola estrechadas,

se adormirán embriagadas
de amor y melancolía.



Ven a esta gruta y en ella

yo te daré mis desvelos,

hasta que se hunda en los cielos
la luz de la última estrella.



Y antes que el ave temprana

su alegre vuelo levante,

y entre los álamos cante
la vuelta de la mañana,



yo te volveré al abrigo

de tu estancia encantadora,

donde el recuerdo de esa hora
vendrás a soñar conmigo...



Mientras que yo en el exceso

de la pasión que me inspiras

iré a soñar que me miras,
e iré a soñar que te beso.




Dos

Si fuimos dos en el silencio de la noche Tu cuerpo desnudo provocando al mío, el canto de la oscuridad adornando y alabando nuestra ...