martes, 15 de agosto de 2017

POR SIEMPRE AMADOS


Resultado de imagen para AMOR










                                       Por Siempre Amados

Soñé con tu cuerpo de tormenta
En ráfagas de amor y besos encendidos
Tus pies trenzados a los míos
Que el cielo abraza en un leve quejido

Humedad de cielo en tus labios candentes
De caricias y besos, tu lengua y la mía
Crepitando pasiones, extraña poesía
Enredado tu pelo, cascada de alegría

Tu pecho prisionero a mi pecho henchido
Temblando tu cuerpo a mis brazos ceñidos
Y en el aroma de eternidad de tu entrepierna
Aborde tu perímetro de amor, y mi destino

En tus ojos sacie mis avideces
Otoño roto en el aire arrodillado
Mientras moría hasta la última célula
De placer de mar, sobre tu cuerpo entregado

Y te arranco a ti, quedando el hueco de tu figura
En las sabanas revueltas de mi cama
Absorbiéndome las líneas de tu cuerpo
Dentro de ti, fundiéndome conmigo, a tu alma

Después, desnudos en un beso de nube
Destilan promesas nuestros cuerpos fatigados
Humedeciendo nuestro amor en la ubre
De la embriaguez de ser, por siempre amados

lunes, 14 de agosto de 2017

Poema 20




NERUDA EL POETA DEL AMOR.




PUEDO escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: " La noche está estrellada, 
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche. 
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos. 
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería. 
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche. 
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella. 
Y el verso cae al alma como pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla. 
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos. 
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca. 
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles. 
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise. 
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos. 
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero. 
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos, 
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa, 
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

Dos

Si fuimos dos en el silencio de la noche Tu cuerpo desnudo provocando al mío, el canto de la oscuridad adornando y alabando nuestra ...