sábado, 6 de julio de 2019

Dos





Si fuimos dos en el silencio de la noche
Tu cuerpo desnudo provocando al mío,
el canto de la oscuridad
adornando y alabando nuestra naturaleza.
 Inmensidad de mar en un pequeño cuarto
 mientras te elevas de la nada hacia el infinito
Beso tus ojos, y los cubro, la noche canta,
mientras tú respiración agitada
 atrapa mis sentidos como una puerta,
que se cierra con candado y me aprisiona
y me eleva dejando tras de sí los temores,
los miedos,
 La nada de la muerte para respirar nuevamente vida
 Amantes de una noche, sesión de BDSM,
 amo y sumisa hablando el idioma prohibido del amor.
 El sonido de un azote en tu cuerpo de Diosa,
tus quejidos exacerbando mis sentidos y tu morbosidad,
 somos incendio en el bosque,
arrasamos y le damos expresión a la palabra,
 voz a la naturaleza,
hombre, mujer, hembra, macho, amo y sumisa.

 Sujeta de manos y pies, vendo tus ojos,
 mientras la curiosidad de tu mente espera los tocamientos
De mi lujuria
La humedad moja tu entrepierna
mientras esperas de tu amo la perversidad
 que te hará disfrutar el paraíso del infierno.
 Eres el barro donde moldear mis obsesiones,
mi poder sobre tu cuerpo indefenso
 y tu entrega humilde,
qué me ofreces caliente y erótica
prendiendo mi oscuridad y tu morbo,

 Mi látigo marca tu cuerpo
 mientras mi lengua refresca esos caminos rojos
 de ardor
dándole frescura a tu piel mientras húmeda y cachonda
 pides la posesión fuerte
como el camino a la gloria del dolor al placer
 mientras penetro lentamente tu intimidad
 por la puerta húmeda de tu sexo,
 los espasmos de tu cuerpo son el preludio
 del orgasmo
qué es mi alimento y vida
 Mujer de ojos vendados y manos atadas
eres la zorra, donde satisfago mi virilidad,
entró al fondo de tu alma oscura, y reconoces a tu dueño,
a tu amo.

Es el lugar dónde me perteneces,
donde tomó tú alma y la hago mía,
mientras mi cuerpo en un ritmo fuerte
embiste al tuyo,
en el canto de tus gemidos y humedad
que brotan involuntarios volviendo mi infierno...
 ¡En paraíso! Naturaleza viva,
violenta y fuerte como un tsunami,
 eso somos tú y yo...

En el silencio de una noche.
Dónde eres en cuerpo y alma mí Sumisa...

Y al término...
 un abrazo besos y caricias tiernas
promesas de una nueva sesión y después..
 La rutina diaria del día siguiente
que nos vuelve a transformar
en los soldados marchando al unísono
 de la sociedad,
de las buenas costumbres y...
 del que dirán..

                                                           Orión

lunes, 10 de junio de 2019

Marwan - La Historia de los Amores Imparables (Videopoema)




Nació en Madrid el 5 de marzo de 1979, y se crio en el madrileño barrio de Aluche. Es hijo de un palestino y una española nacida en Soria.

Según su hermano Samir, «Si algo caracteriza a Marwan es la verdad en todo lo que hace.»3​ Esta verdad en su trabajo es lo que ha llevado a Marwan a llenar salas de la mayoría de la geografía española y a alcanzar el éxito con su libro sin recurrir al márketing, la publicidad y las grandes discográficas. Según el mismo, «Cuando la gente se identifica con lo que cantas o escribes, lo personal pasa a la dimensión de lo universal…».4​ Marwan se ha hecho conocido gracias al boca a boca y a la ayuda de las herramientas como Internet y las redes sociales.

Me dicen que es de tontos
tropezar tres veces con la misma piedra
pero es que tú eras una piedra
sobre la que merecía la pena caer,
resbalarse,
hacerse herida.

Porque hay personas que merecen nuestra herida
personas que mancharon todo de felicidad,
y contrataron la alegría
y la volcaron sobre ti
como quien te arroja un cubo de esperanza,
personas que empapaban tu vida con su risa
y ahora que no están no dejan cuerda de tender
donde seque esta tristeza.

Me dicen que es de tontos,
que lo deje,
porque huir del compromiso
es el deporte que practicas.

Y tal vez estén en lo cierto
pero no saben que tu boca
es el ticket de entrada al paraíso,
como una esperanza que se cuela dentro.

Y dueles. Claro que dueles.
Como un regalo que al abrirlo está vacío,
como el premio que te sacan de las manos.
Dueles.

Pero yo sé que solo hay miedo tras tu huida,
que me tiras las flores de los tiestos
por miedo a que no haya champán con que regarlas,
que tu huida es un descanso,
que el amor
se toma un tiempo sobre ti
para que los temores no caven más hondo en tus entrañas.

A veces no hay parejas que no se amen
sino temores que nos vencen.
Pero siempre vuelves,
siempre llegas de nuevo
para estampar en mi cuarto el paraíso,
para darle un nuevo orgasmo a mi memoria,
un motivo más para creer.

Y sé que no es fácil,
que me hago herida nuevamente
en cada travesía desde mi lengua hasta la nada,
pero me curas de nuevo en tu viaje de vuelta hacia nosotros,
me curas, muerdes mis heridas y las arrancas de golpe
y allí donde había piel rota y soledad
solo encuentro piel nueva, alma restaurada.

Por eso acepto todo lo que caiga sobre mí cuando te vayas.
Acepto que me elijas y me sueltes,
que la felicidad sea un disparo,
lo que dure este momento.

Acepto las tres llamadas pendientes que cuelgan de mi vida
con las que no sé qué hacer
para que no me revienten de pasado el paisaje.
Y también los domingos en que siento
que la vida está comunicando.

Lo acepto todo si eso abre la puerta
a que mis lunes sean tus lunes
y mi foto tu desvelo
y mis guerras un motivo
por el que hallar la paz contigo.

Me dicen que te olvide y tienen razón,
pero lo dicen porque no saben lo ligeros
que son dos amantes cuando es correspondido.
No entienden que te necesito.
Te necesito porque despedirse es una palabra demasiado grande
y no lo entienden.

Y porque me están subiendo los tres polvos de más que te debo,
como una droga que no consumes pero afecta
y no lo entienden.

Y vuelvo a ti porque no es posible ponerle vallas al amor
y cada uno elige el modo de volarse
y no lo entienden.

¿Dependencia? Por supuesto.
De la felicidad que traes,
de ser nosotros,
posiblemente.

Les digo eso.
Por eso vuelvo a ti,
a chocar de frente contra la felicidad,
a  caer de boca contra la felicidad,
a romper mis dientes contra la felicidad.

Me equivoque o no,
para mí eres eso,
la calle que conduce
a la felicidad.



lunes, 22 de abril de 2019

Delirio


Poeta y escritor. Nació en Monterrey, N.L. en 1881. Vivió su niñez y juventud en Hidalgo al lado de sus familiares. Murió en la Cd. de Chihuahua, Mx. en 1922.
Impulsó culturalmente a la juventud de Monterrey. Colaboró en periódicos de Monterrey y la Ciudad de México, como "El Mundo Ilustrado". Su más famoso poema "Delirio", alcanzó renombre mundial.
***
Delirio
En un charco de sangre, ahí estabas tendida
para siempre callada, para siempre dormida,
con los ojos abiertos, muy abiertos... abiertos
y mirándome siempre como miran los muertos,
sin amor y sin odio, sin placer ni amargura,
con sutil ironía y a la vez con ternura.
El puñal en mi diestra todavía humeaba,
pero ya a mis oídos el furor no gritaba,
y crecía el espanto y la angustia crecía,
y humeaba en mi diestra el puñal todavía
con el vaho candente de tu sangre ardorosa,
de tu sangre de virgen, de tu sangre de diosa.
¿Cómo fué?... ¿quién lo sabe, si lo ignoro yo mismo?
¿Fué ascensión a la cumbre? ¿Fué descenso al abismo?
Sólo sé que en tus ojos vi otros ojos impresos,
que sentí entre tus labios el calor de otros besos,
y entre sombras y dudas mi razón agitada,
quise hallar a tu sangre otra sangre mezclada,
y al vengar mis agravios y entregarte a la muerte,
hasta el último instante, hasta el último, verte,
y ver cuál se borraba en tus yertos despojos,
la impresión de esos labios, la impresión de esos ojos;
Y en tus labios ya muertos, y en tus labios ya fríos,
para siempre dejarte la impresión de los míos.

Era ya media noche y en la obscura alameda
murmuraban las hojas con voz débil y queda,
mientras dulce y tranquila, tras finísimo velo
de neblina, la luna se elevaba en el cielo.
"¡Cuán hermosa es la vida! ¡Cuán hermosa!" dijiste.
Sí, la vida es hermosa, -contesté- pero es triste
que se acabe tan pronto... Y seguimos andando,
tú pensando en la vida, yo en la muerte pensando.
Sí, la muerte, la muerte, -murmuré; y, asustada,
te parste y me viste con medrosa mirada,
y en tus ojos tan grandes y en tus ojos tan bellos,
vi brillar más que nunca la mirada de aquellos,
y en mi fiebre inextinta de pasión y locura,
recorrióme la suave sensación de frescura,
del que asciende a las cumbres o desciende al abismo...
y después... ¿quién lo sabe, si lo ignoro yo mismo?

En un charco de sangre, ahí estabas tendida
para siempre callada, para siempre dormida,
con los ojos abiertos, muy... abiertos
y mirándome siempre como miran los muertos,
sin amor y sin odio, sin placer ni amargura,
con sutil ironía, y a la vez con ternura.
Todavía en mi diestra el puñal humeaba,
pero ya a mis oídos el furor no gritaba,
y crecía el espanto, y la angustia crecía,
y humeaba en mi diestra el puñal todavía...
con el vaho candente de tu sangre ardorosa,
de tu sangre de virgen, de tu sangre de diosa.
Mas, ¡oh dicha que en medio de mi crimen surgiera!
Al dejar en tus labios la caricia postrera,
ví que al fin se borraba de tus yertos despojos,
la impresión de sus labios, la impresión de sus ojos,
y en tus labios ya muertos y en tus labios ya fríos,
para siempre qudaba la impresión de los míos.

Mi destino


Mi destino.
Me obsequias un regalo y yo decido,
 el tipo de regalo que me ofreces
Música, cerveza tequila o vino
Y decir que me perteneces…

 Tu desnudo cuerpo que me apresa
Que despierta fuego, quema mis oraciones,
 desdibujando todas, mis buenas intenciones
Y despertando el deseo en las diabólicas razones
 de poseer esa celestial e infinita belleza

Tú cuerpo cautivo, mi sumisa princesa…
Sometido a mis más oscuras obsesiones
Tocando mis más obscuras pretensiones
Para manchar tu transparente y celestial pureza

Pido para tu blanca e interminable inocencia,
El rojo infierno de mis eróticas crueldades
Látigo, azotes, dolor, gemidos y amarres
Satisfaciendo estas putas necesidades
Que van consumiendo mi naturaleza

Gozando de las delicias de tú hermoso cuerpo sumiso
los demonios me consumen con su frenética danza
llevándonos del brutal infierno al tan anhelado paraíso
que consume nuestra piel, que siempre avanza…

Dolor, erotismo, posesión y lágrimas, ardor de mis lujurias apremiantes
Antifaz, cuero, mordaza, cuerdas, mis labios con gula devorándote
Y esa putes tan descarada, nacida de esa mirada tierna inocente que no conocí antes
Mini falda, medias de red, y esa actitud de puta a inocente contrapunteándote

Y que no supe explicarme…

Y te vuelves eterna, delirante y sanguinaria. Ofreciendo tu piel a mis sentidos
Tu cabeza inclinada a mis motivos… De placer y dolor enriquecidos,
en danzas y rituales de castigos,
Son el sentido emoción y espera, esa copa de vino
 para ser mi tierra prometida, el vino de la redención…
 y mi destino.

                                                    Orión


Tú Imagen


Tu Imagen
Hoy que tu imagen me besa
En estas noches solitarias, encuentro en tus ojos ese brillo
Donde yo encontraba el paraíso,
Eres el sueño que a la mañana siguiente se esfuma
Pero estas ahí todas las noches
Y no se que hacer cuando me encuentro muy complicado
 con tus miles de imágenes de ti misma mirándome
Besándome, amándome
Y nadie me entiende cuando te miro
Cuando te toco, cuando te beso
Y eres viento que susurra en mis oídos diciéndome mil secretos
De lo que pude haber hecho
De lo que pudiste haber hecho
Soy una sombra que se refleja en el suelo
Me pisan todos los que sobre mi pasan y
Ni en cuenta ni me importa
No me ven ahogándome en ese mar de indiferencia
Copa de vino derramada en el blanco mantel
Donde no se que hacer con mi vida
Cuando te veo en esa fotografía
Necesitándote con la fiereza del tsunami
con la necesidad de volver a respirar
en palabras y decirte… te quiero
mientras veo que la felicidad es humo
que se aleja en el otoño de los fantasmas
de lo que se ha ido, mientras dejo los cansancios
colgados en el perchero de mis extrañezas
donde no te puedo dejar y eres el vaso roto
que sangro mis esperanzas en la soledad
de la huella que ha dejado tu cuerpo
en estas sabanas sabanas blancas
que me gritan entre sus pliegues
la despedida con que la pasión nos despidió
y la cual no me atrevo a tocar
esperando tu regreso
                            Orión

Eres mi silencio



Eres mi silencio
Eres mi silencio
Mi sueño a la distancia
Juego de luces que se encienden y se apagan
Noche de neón y soledad

Mi deseo que corre por mi cuerpo hacia tu cuerpo
Mis ojos corren hacia tus ojos
para hundirse en la profundidad de tu mirada
Mis labios tocan tus labios encendidos
 Probando el dulce néctar de lo prohibido.
Tu lengua y la mía,
 mis susurros en tus oídos,
 devoró tu cuello con mi aliento y lujuria 

Yo tomando tu cuerpo,
Tú recibiendo mis ansias,
 llenando tus soledades

tú y yo solos…

Porque la sociedad y las buenas costumbres nos condenarían
Amantes en la oscuridad, en un amor prohibido
Pero son mis labios y los tuyos
 reclaman de tu sabor, de mi sabor.
Mis manos las que ansían tocarte,
Correr suavemente tu entrepierna
 para rozar ligeramente tu húmedo misterio

Mi lengua sedienta de probar tus humedades
Gemidos y rumores
Noche promesas de amor y de entrega
Donde sólo tú y yo

 ¡Importamos!

Mientras el mundo se queda atrás rumiando su hastío

Escapas de tu infierno
 Tu cuerpo y mi cuerpo se funden cuando entró en tu intimidad
escapamos para hacer paraíso, el placer de nuestros infiernos

Siento tu cuerpo, si,
siento tu cuerpo,
tu cuerpo pegado al mío
tu calor,
tus besos
¡tu entrega única!, 

Yo soy el dueño de cuerpo, soy el molino de tu amor

 en el abrir de tus muslos eres el fuego que quema mis entrañas.

Somos amantes en nuestro rojo paraíso,
almas que se encontraron a destiempo

¡pero nos atrevimos!

Soy tus deseos ocultos,
tu libertad está a mi lado, y la mía al tuyo
Tus cadenas se rompen con mis besos
Somos aire que corre avivando el fuego del carbón

en el que tú y yo
                                 nos consumimos

                                                                  Orión

Nuestro Encuentro...


Nuestro Encuentro
Son las cinco y sé que me esperas
El cuarto en de tonos rojos y un piso de rosas
Hincada y nerviosa esperas mi entrada
Un teléfono una llamada y una cita

Te conozco y me conoces
Dos almas errantes de un mismo camino
Dos anhelos a probar lo prohibido
Tu cuerpo mi ofrenda
Tú entrega, tu tributo
Y tu obediencia mi alimento

Mi dureza tu motivación
Mi frialdad tu esperanza
Mi rostro granito observándote
Tú placer mi fin
Y el amor flotando
 En el anonimato de un cuarto

Siento tu fiebre me envuelve corre por mis venas
Enciende mi sangre y mi pasión
Sujeto tus manos con nudos de futuro
De indefensión y entrega
Confías en mí, confió en ti…
Y mi lengua corre por tu sexo

Sonríes y asumes el mundo oscuro de lo desconocido
Esperas y obedeces nerviosa anhelante
Solo el premio de mi sonrisa te anima
velos sensuales en movimiento
música
el volar de un látigo besando tus carnes
en la posesión violenta, dominante, sádica
y en la sonrisa diabólica de tu rostro
llevándome al fuego del deseo
en una entrega y sumisión callada
silenciosa respetuosa
 y tan poderosa que los cuerpos
se unen entre gemidos y amarres
 que inmovilizan y unen
mi perversión hacia ti
y tu entrega hacia mi

Hoy eres mi final y mi principio
Nuestras dudas desaparecen y sonriendo
despedimos la tarde Tomando un café
bien tostado y la promesa de
vivir una nueva sesión…
                           Orión

miércoles, 17 de abril de 2019

Eterno Adiós

hoy me quede en el camino
es verdad me siento cansado,
hoy me alcanza el destino


es verdad,
me siento fastidiado
un mucho desilusionado
ya mares se han llorado


Quien en su soledad volara
hacia cielos infinitos hacia mares
inmensos de blancas nubes
hacia una libertad
siempre, lejos de mi

te alejas como yo me alejo
te vas como yo me voy
 te pierdes y en tu mirada rezo
esa tristeza tuya
como  un eterno un adiós.






miércoles, 10 de abril de 2019

Y no lo encuentro



Y no lo encuentro... Marwan

Te sigo queriendo
y sigo buscando el verbo que te explique todo aquello que te haría.
Y no lo encuentro.

Y sigo buscando todo el tiempo que te debo.
Y no lo encuentro.

Y sigo buscando un poema que te nombre, pero no encuentro el modo de que quepa en un folio entero el paisaje.

Y lo he intentado escribiendo ciertas cosas:

Yo quiero subirte al amor
Y hacer mariposas contigo.

Si fueras un verbo
formarías parte de una lengua diferente, estarías aún por inventar.

Si fueras el tiempo
serías el instante donde quiero quedarme a vivir.

Pero las tacho todas.

Y tras un rato
encuentro por fin unas palabras,
que no es lo que te haría,
que no es tampoco el tiempo,
que no dicen tu nombre.

Las dejo aquí por si las quieres,
por si te faltan:

Eres la forma más bella
de acabar con un fracaso.

María Escámez

Dos

Si fuimos dos en el silencio de la noche Tu cuerpo desnudo provocando al mío, el canto de la oscuridad adornando y alabando nuestra ...