lunes, 22 de abril de 2019

Delirio


Poeta y escritor. Nació en Monterrey, N.L. en 1881. Vivió su niñez y juventud en Hidalgo al lado de sus familiares. Murió en la Cd. de Chihuahua, Mx. en 1922.
Impulsó culturalmente a la juventud de Monterrey. Colaboró en periódicos de Monterrey y la Ciudad de México, como "El Mundo Ilustrado". Su más famoso poema "Delirio", alcanzó renombre mundial.
***
Delirio
En un charco de sangre, ahí estabas tendida
para siempre callada, para siempre dormida,
con los ojos abiertos, muy abiertos... abiertos
y mirándome siempre como miran los muertos,
sin amor y sin odio, sin placer ni amargura,
con sutil ironía y a la vez con ternura.
El puñal en mi diestra todavía humeaba,
pero ya a mis oídos el furor no gritaba,
y crecía el espanto y la angustia crecía,
y humeaba en mi diestra el puñal todavía
con el vaho candente de tu sangre ardorosa,
de tu sangre de virgen, de tu sangre de diosa.
¿Cómo fué?... ¿quién lo sabe, si lo ignoro yo mismo?
¿Fué ascensión a la cumbre? ¿Fué descenso al abismo?
Sólo sé que en tus ojos vi otros ojos impresos,
que sentí entre tus labios el calor de otros besos,
y entre sombras y dudas mi razón agitada,
quise hallar a tu sangre otra sangre mezclada,
y al vengar mis agravios y entregarte a la muerte,
hasta el último instante, hasta el último, verte,
y ver cuál se borraba en tus yertos despojos,
la impresión de esos labios, la impresión de esos ojos;
Y en tus labios ya muertos, y en tus labios ya fríos,
para siempre dejarte la impresión de los míos.

Era ya media noche y en la obscura alameda
murmuraban las hojas con voz débil y queda,
mientras dulce y tranquila, tras finísimo velo
de neblina, la luna se elevaba en el cielo.
"¡Cuán hermosa es la vida! ¡Cuán hermosa!" dijiste.
Sí, la vida es hermosa, -contesté- pero es triste
que se acabe tan pronto... Y seguimos andando,
tú pensando en la vida, yo en la muerte pensando.
Sí, la muerte, la muerte, -murmuré; y, asustada,
te parste y me viste con medrosa mirada,
y en tus ojos tan grandes y en tus ojos tan bellos,
vi brillar más que nunca la mirada de aquellos,
y en mi fiebre inextinta de pasión y locura,
recorrióme la suave sensación de frescura,
del que asciende a las cumbres o desciende al abismo...
y después... ¿quién lo sabe, si lo ignoro yo mismo?

En un charco de sangre, ahí estabas tendida
para siempre callada, para siempre dormida,
con los ojos abiertos, muy... abiertos
y mirándome siempre como miran los muertos,
sin amor y sin odio, sin placer ni amargura,
con sutil ironía, y a la vez con ternura.
Todavía en mi diestra el puñal humeaba,
pero ya a mis oídos el furor no gritaba,
y crecía el espanto, y la angustia crecía,
y humeaba en mi diestra el puñal todavía...
con el vaho candente de tu sangre ardorosa,
de tu sangre de virgen, de tu sangre de diosa.
Mas, ¡oh dicha que en medio de mi crimen surgiera!
Al dejar en tus labios la caricia postrera,
ví que al fin se borraba de tus yertos despojos,
la impresión de sus labios, la impresión de sus ojos,
y en tus labios ya muertos y en tus labios ya fríos,
para siempre qudaba la impresión de los míos.

Mi destino


Mi destino.
Me obsequias un regalo y yo decido,
 el tipo de regalo que me ofreces
Música, cerveza tequila o vino
Y decir que me perteneces…

 Tu desnudo cuerpo que me apresa
Que despierta fuego, quema mis oraciones,
 desdibujando todas, mis buenas intenciones
Y despertando el deseo en las diabólicas razones
 de poseer esa celestial e infinita belleza

Tú cuerpo cautivo, mi sumisa princesa…
Sometido a mis más oscuras obsesiones
Tocando mis más obscuras pretensiones
Para manchar tu transparente y celestial pureza

Pido para tu blanca e interminable inocencia,
El rojo infierno de mis eróticas crueldades
Látigo, azotes, dolor, gemidos y amarres
Satisfaciendo estas putas necesidades
Que van consumiendo mi naturaleza

Gozando de las delicias de tú hermoso cuerpo sumiso
los demonios me consumen con su frenética danza
llevándonos del brutal infierno al tan anhelado paraíso
que consume nuestra piel, que siempre avanza…

Dolor, erotismo, posesión y lágrimas, ardor de mis lujurias apremiantes
Antifaz, cuero, mordaza, cuerdas, mis labios con gula devorándote
Y esa putes tan descarada, nacida de esa mirada tierna inocente que no conocí antes
Mini falda, medias de red, y esa actitud de puta a inocente contrapunteándote

Y que no supe explicarme…

Y te vuelves eterna, delirante y sanguinaria. Ofreciendo tu piel a mis sentidos
Tu cabeza inclinada a mis motivos… De placer y dolor enriquecidos,
en danzas y rituales de castigos,
Son el sentido emoción y espera, esa copa de vino
 para ser mi tierra prometida, el vino de la redención…
 y mi destino.

                                                    Orión


Tú Imagen


Tu Imagen
Hoy que tu imagen me besa
En estas noches solitarias, encuentro en tus ojos ese brillo
Donde yo encontraba el paraíso,
Eres el sueño que a la mañana siguiente se esfuma
Pero estas ahí todas las noches
Y no se que hacer cuando me encuentro muy complicado
 con tus miles de imágenes de ti misma mirándome
Besándome, amándome
Y nadie me entiende cuando te miro
Cuando te toco, cuando te beso
Y eres viento que susurra en mis oídos diciéndome mil secretos
De lo que pude haber hecho
De lo que pudiste haber hecho
Soy una sombra que se refleja en el suelo
Me pisan todos los que sobre mi pasan y
Ni en cuenta ni me importa
No me ven ahogándome en ese mar de indiferencia
Copa de vino derramada en el blanco mantel
Donde no se que hacer con mi vida
Cuando te veo en esa fotografía
Necesitándote con la fiereza del tsunami
con la necesidad de volver a respirar
en palabras y decirte… te quiero
mientras veo que la felicidad es humo
que se aleja en el otoño de los fantasmas
de lo que se ha ido, mientras dejo los cansancios
colgados en el perchero de mis extrañezas
donde no te puedo dejar y eres el vaso roto
que sangro mis esperanzas en la soledad
de la huella que ha dejado tu cuerpo
en estas sabanas sabanas blancas
que me gritan entre sus pliegues
la despedida con que la pasión nos despidió
y la cual no me atrevo a tocar
esperando tu regreso
                            Orión

Eres mi silencio



Eres mi silencio
Eres mi silencio
Mi sueño a la distancia
Juego de luces que se encienden y se apagan
Noche de neón y soledad

Mi deseo que corre por mi cuerpo hacia tu cuerpo
Mis ojos corren hacia tus ojos
para hundirse en la profundidad de tu mirada
Mis labios tocan tus labios encendidos
 Probando el dulce néctar de lo prohibido.
Tu lengua y la mía,
 mis susurros en tus oídos,
 devoró tu cuello con mi aliento y lujuria 

Yo tomando tu cuerpo,
Tú recibiendo mis ansias,
 llenando tus soledades

tú y yo solos…

Porque la sociedad y las buenas costumbres nos condenarían
Amantes en la oscuridad, en un amor prohibido
Pero son mis labios y los tuyos
 reclaman de tu sabor, de mi sabor.
Mis manos las que ansían tocarte,
Correr suavemente tu entrepierna
 para rozar ligeramente tu húmedo misterio

Mi lengua sedienta de probar tus humedades
Gemidos y rumores
Noche promesas de amor y de entrega
Donde sólo tú y yo

 ¡Importamos!

Mientras el mundo se queda atrás rumiando su hastío

Escapas de tu infierno
 Tu cuerpo y mi cuerpo se funden cuando entró en tu intimidad
escapamos para hacer paraíso, el placer de nuestros infiernos

Siento tu cuerpo, si,
siento tu cuerpo,
tu cuerpo pegado al mío
tu calor,
tus besos
¡tu entrega única!, 

Yo soy el dueño de cuerpo, soy el molino de tu amor

 en el abrir de tus muslos eres el fuego que quema mis entrañas.

Somos amantes en nuestro rojo paraíso,
almas que se encontraron a destiempo

¡pero nos atrevimos!

Soy tus deseos ocultos,
tu libertad está a mi lado, y la mía al tuyo
Tus cadenas se rompen con mis besos
Somos aire que corre avivando el fuego del carbón

en el que tú y yo
                                 nos consumimos

                                                                  Orión

Nuestro Encuentro...


Nuestro Encuentro
Son las cinco y sé que me esperas
El cuarto en de tonos rojos y un piso de rosas
Hincada y nerviosa esperas mi entrada
Un teléfono una llamada y una cita

Te conozco y me conoces
Dos almas errantes de un mismo camino
Dos anhelos a probar lo prohibido
Tu cuerpo mi ofrenda
Tú entrega, tu tributo
Y tu obediencia mi alimento

Mi dureza tu motivación
Mi frialdad tu esperanza
Mi rostro granito observándote
Tú placer mi fin
Y el amor flotando
 En el anonimato de un cuarto

Siento tu fiebre me envuelve corre por mis venas
Enciende mi sangre y mi pasión
Sujeto tus manos con nudos de futuro
De indefensión y entrega
Confías en mí, confió en ti…
Y mi lengua corre por tu sexo

Sonríes y asumes el mundo oscuro de lo desconocido
Esperas y obedeces nerviosa anhelante
Solo el premio de mi sonrisa te anima
velos sensuales en movimiento
música
el volar de un látigo besando tus carnes
en la posesión violenta, dominante, sádica
y en la sonrisa diabólica de tu rostro
llevándome al fuego del deseo
en una entrega y sumisión callada
silenciosa respetuosa
 y tan poderosa que los cuerpos
se unen entre gemidos y amarres
 que inmovilizan y unen
mi perversión hacia ti
y tu entrega hacia mi

Hoy eres mi final y mi principio
Nuestras dudas desaparecen y sonriendo
despedimos la tarde Tomando un café
bien tostado y la promesa de
vivir una nueva sesión…
                           Orión

miércoles, 17 de abril de 2019

Eterno Adiós

hoy me quede en el camino
es verdad me siento cansado,
hoy me alcanza el destino


es verdad,
me siento fastidiado
un mucho desilusionado
ya mares se han llorado


Quien en su soledad volara
hacia cielos infinitos hacia mares
inmensos de blancas nubes
hacia una libertad
siempre, lejos de mi

te alejas como yo me alejo
te vas como yo me voy
 te pierdes y en tu mirada rezo
esa tristeza tuya
como  un eterno un adiós.






miércoles, 10 de abril de 2019

Y no lo encuentro



Y no lo encuentro... Marwan

Te sigo queriendo
y sigo buscando el verbo que te explique todo aquello que te haría.
Y no lo encuentro.

Y sigo buscando todo el tiempo que te debo.
Y no lo encuentro.

Y sigo buscando un poema que te nombre, pero no encuentro el modo de que quepa en un folio entero el paisaje.

Y lo he intentado escribiendo ciertas cosas:

Yo quiero subirte al amor
Y hacer mariposas contigo.

Si fueras un verbo
formarías parte de una lengua diferente, estarías aún por inventar.

Si fueras el tiempo
serías el instante donde quiero quedarme a vivir.

Pero las tacho todas.

Y tras un rato
encuentro por fin unas palabras,
que no es lo que te haría,
que no es tampoco el tiempo,
que no dicen tu nombre.

Las dejo aquí por si las quieres,
por si te faltan:

Eres la forma más bella
de acabar con un fracaso.

María Escámez

Dos

Si fuimos dos en el silencio de la noche Tu cuerpo desnudo provocando al mío, el canto de la oscuridad adornando y alabando nuestra ...